


Es una preciosa muñeca que te ayudará a tener las llaves controladas. Puedes vaciarte los bolsillos y ella guardará lo que llevas en ellos. Por las noches, si le colocas una vela en su cuenco, iluminará el lugar donde te encuentres.





Nos parecieron tan originales, que no hemos podido parar de crear estos diferentes marcadores. El efecto que producen en el libro es enigmático. Cada uno de nosotros sentirá algo distinto. Algunos parecen querer entrar a formar parte del libro, otros están esperando a que vuelvas a abrirlo para seguir con la aventura. Los hay que están agotados porque llevas más de la mitad del libro y no has parado a descansar y otros simplemente son felices de tener el trabajo que tienen.



La Condesa Anabela tiene como hobby ir de compras cuando llueve. Aún no entendemos porque nunca lleva paraguas, quizás su gorro real la protege de la lluvia. A quién si protege Anabela es a su rana Rodrigo. Lo traslada en su bolso. Él nunca se convirtió en Conde, pero ella sigue esperando a que un beso bajo la lluvia le devuelva su figura humana.





